Ya es el último primer día
Anabelle corre por los pasillos
Monaco jala unas líneas
en clase de filosofía
el inspector
manda a casa por dos días a Dedlër
los niños de primaria se queman
ante el sol del recreo
les sangra la nariz
y se rompen los dientes frunciéndolos
melifluas acciones pasan por debajo de la falda de Ana
planean fugarse en hora de salida a los baños de preescolar
la tutora de segundo bachillerato
es infiel con el conserje
todos son la misma bolsa monótona
aglomerados en cuatro pasillos
Züren se aburre, corre hacia las letras de Verlaine
Miranda llora en los retretes del baño con el maquillaje regado
corren hacia el patio central,
empiezan a dar vueltas y se golpean
están bajo los suaves efectos y sueños lúcidos,
nadie lo sabe, el profesor de física
regresa a sus invisibles hijos al maternal
Nadielle y Bryan bailan al suave groove de un Jazz de callejón.